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El proceso de diseño


 



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Jaime Cobas nació en San Juan el 14 de junio de 1939. Su niñez transcurrió en Punta Las Marias, donde radicaba gran parte de su familia materna. Se graduó de la University Junior High, en Río Piedras, y en 1956, de la University High School. Entre sus compañeros de clase estaban Vivianna Muñoz, hija del entonces gobernador; Alma Concepción, hija del Iíder independentista; Clotilde Benítez, hija del Rector de la Universidad; Luis Bueso, hijo del Decano de Ciencias Naturales; Vilma Sánchez, hija del entonces Secretario de Estado y future gobernador; y Julio García Pasalaqua, entre otros miembros de una clase de intereses diversos, ideas liberales y de alto aprovechamiento académico.
Por razones económicas, Cobas, no había podido ir a estudiar a los Estados Unidos, pero en 1958 consigue beca del Departamento de Instrucción Pública, concedida para estudios de caracter técnico que no se ofrecían en la Isla. Ese mismo año, comienza estudios de Arquitectura en la Universidad de Cornell, en Ithaca, New York. Como se le concede crédito por clases electivas tomadas durante los 2 años universitarios estudiados, Cobas opta por una concentración en Artes Gráficas. Así estudia con los profesores Peter Kahn y Joseph Mahonney, cuyas clases cubrían el uso de materiales (cómo preparar óleos, encáustico, frescos, egg tempera, y otros). También se instruye en imprenta y tipografía, incluyendo diseño de letras y ejecutando varios métodos de impresión: litografía, serigrafía, grabado, punta seca y xilografía. Entre los profesores de Arquitectura que en Cornell lo influenciaron se encuentran: John Hartell, quien lo encomió a explorar sus afinidades en las artes; Colin Rowe, que despertó su interés en apropiar las soluciones arquitectónicas del pasado, y estudiar por horas, y con lupa, los dibujos de Letaraouilly. Todo esto acontecía antes que Robert Venturi escribiera su libro seminal sobre el Post-Modernismo, Complexity and Contradiction in Architecture. También aportó a su formación el profesor Martín Dominguez, diseñador del Hipódromo de Madrid, quien le interesó en trabajar con estructuras claras y racionales; y el arquitecto Alex Kira, dió aliciente a sus fantasias, encomiándolo a pensar que esas ilusiones algún día podrían plasmarse.

Mientras estudiaba en Cornell, uno de sus compañeros de clase, John Kane, se dió de baja de la escuela y comenzó a trabajar en Puerto Rico con Bill Boydston, diseñador de interiores. Durante el verano del ‘59, Kane y Boydston sugirieron que Cobas los ayudara como delineante en la producción de dibujos para los interiores del Mayagüez Hilton, en proceso de decoración. Subsecuentemente, Jaime continuó trabajando con Boydston todos los veranos, hasta su graduación en 1963. La tesis de grade de Jaime Cobas consistía en un nuevo edificio para albergar el Institute de Cultura Puertorriqueña en San Juan. La planta del mismo estaba basada en el Palazzo dei conservatori de Miguel Angel. Las huellas y fachadas fueron diseñadas usando el sistema modulor de Le Corbusier. El precedente histórico se manipuló en una expresión contemporánea. Mientras estudiaba en Cornell, Cobas se destacó por la calidad de sus disenos y presentaciones, siendo merecedor del “York Prize”, en su segundo año, por el proyecto para un “Cremation Platform for the Dalai Lama”. En el cuarto año, ganó el “Baird Prize” por su propuesta para una “MultidenominationaI Chapel for Grand Bahama Island”.
En su tiempo libre realizaba carteles para las conferencias de la escuela y otras actividades de la universidad. Estas piezas reflejan una influencia fuerte del Arte Pop, despuntando en esa época. En sus presentaciones para proyectos de diseño se asoma temprano una actitud post-modernista, revelándose como adepto a incorporar figuras de escala con atuendos a la manera renacentista en sus diseños modernistas . Los términos de su beca establecían que, al graduarse, tenía que trabajar en una agencia gubernamental por un tiempo equivalente a los 5 años becados. Cobas comenzó asi a laborar en la División de Diseno del Departamento De Obras Públicas, Sección de Arquitectura. Coincidentemente, su padre, el Ing. Jaime Cobas, había trabajado en dicha división durante la Segunda Guerra Mundial. Para tal época, los arquitectos Richard Neutra y Henry Klumb laboraban alli diseñando escuelas y hospitales. Por lo que, desde sus años formativos y debido a conversaciones con su progenitor, el joven Cobas estuvo expuesto, si bien indirectamente, a las ideas modernistas que fomentaban el aprecio de espacios libres y abiertos.
En Obras Públicas, Cobas comenzó como Arquitecto Graduado, devengando un sueldo de $525 mensuales. Colaboraba allí con un grupo de arquitectos cubanos de mayor edad, pero que no habían revalidado, por lo cual fue ascendiendo hasta Ilegar a ser Jefe de la Sección de Arquitectura. Sus labores conllevaban el diseño de escuelas, estaciones de bombas, residencias para médicos del Departamento de Salud en localidades distantes, inclusive la residencia del Alcaide penitenciario del “Oso Bianco”, para el II Departamento de Justicia. Sus deberes requerían entrevistar jefes a las distintas agencias gubernamentales, redactar programas de diseño para los proyectos, visitar los solares, preparar presupuestos, coordinar los diseños con ingenieros consultores y confeccionar o supervisar los documentos de construcción. En su dependencia se revisaban los pianos someldos poi consu teres para hospita es y escuelas vocacionales; asi comenzó Cobas a asociarse con distintos arquitectos locales, familiarizándose con los métodos de diseño deéstos y diversas maneras de preparar dibujos de construcción. Cobas recuerda haber estudiado detenidamente los pianos en archivo para la construcción del Capitolio de San Juan, obra del arquitecto Rafael Carmoega, otro graduado de Cornell. No olvida estos dibujos sobre hilo, con todos los detalles de la decoración y mosaicos indicados, tampoco los dibujos preparados por la Ia firma de Toro y Ferrer para la ampliación de las alas de oficinas para el mismo edificio, sus detalles de construcción y la manera de especificar en los pianos.
Los diseños para las escuelas se elaboraban en base a una serie de dibujos de construcción preparados en copias sepia hacía años, por arquitectos que antes habian laborado en ese departamento. Los diseños se ensamblaban modularmente. Existia un diseño para la entrada y oficinas adriinirstrativas, con techo de losas en acordeón (folded plate), A esa unidad se le adosaban alas con salones típicos y al final, otro módulo con baños típicos y escaleras. Parecían haberse trabajado durante la época de Klumb, con pasillos abiertos, “single loaded”, y ventanas en ambos lades de los salones para promover venti ación cruzada A través de los anos, se habian integrado aportaciones de otros diseñadores. Una nueva administración decidió re-estudiar los diseños para mayor eficiencia en la construcción y a la vez, implantar nuevas teorias pedagógicas. A Cobas, algunos oficiales gubernamentales le cuestionaban su capacidad por su juventud. Por lo tanto, se le concedió una licencia con paga, para que completara estudios post graduados en la Universidad de Yale.
Radica en New Ha\ien, Connecticut de septiembre de 1965 a junio de 1996 y recibe un grado de Maestria de Arquitectura. Alli estudió bajo Serge Chermayeff,, quien lo intersó en la modularidad en la arquitectura, especialmente en proyectos residenciales. Chermayeff había colaborado con Christopher Alexander en el libro Community and Privacy. Cobas se hizo amigo personal de Robert Venturi y Charles Moore. Esa era la época que Venturi cortejaba a Dennise Scott Brown,(su futura esposa); ella estudiaba la modularidad en Adolf Loos y el mass housing en el movimiento De Stijl. Era la época en que Venturi pulía sus ideas para Complexity and Contradiction. Moore elaboraba ideas afines, plasmadas en los supergraphics, el color coding, y la réplica de soluciones arquitectónicas históricas. De ello daban fe los experimentos espaciales en su pequeña residencia de New Haven, que reinterpretaban ideas de John Soane.

Cobas retorna a Obras Públicas, Ileno de ideas. Comienzan a construirse escuelas todavía modulares, pero usando salones a ambos lades de un pasillo. Se opta entonces por omitir regularmente un módulo, para mantener el concepto de ventilación cruzada. En la Escuela Superior de Adjuntas, al comedor escolar se le provee una doble altura, después de abandonar la idea de usar tales espacios como “fall-out shelters”. Como los intereses y talentos de Jaime Cobas fueron reconocidos más allá de sus labores regulares, en más de una ocasión diseîió carrozas para las paradas oficiales del 4 y 25 de julio. Diseñó además, la plazoleta con las cuatro fuentes frente a la fachada norte del Capitolio, y varias piezas de mobiliario para La Fortaleza. Durante todo este tiempo, Cobas trabajaba con Boydston desde las cinco de la tarde hasta las diez de la noche.
Geminiano al fin, (son sus palabras), reflejaba una duplicidad en sus intereses: durante el día su arquitectura era austera y económica; durante la noche, su trabajo de diseño apelaba a la fantasía y lujo. En las oficinas de Boydston comenzó a conocer sobre la proveniencia y variedad de muebles, telas, materiales y colores.
Cobas se familiarizó con lo mejor del mercado, ya que en ese atelier se trabajaba para destacadas residencias, oficinas y apartamientos de la Isla, además de estarse trabajando con el Caribe Hilton, en sus cabañas y una primera ampliación. Jaime preparaba dibujos de presentación y construcción, indicando cada pieza de mobiliario en su tamaño real, y diseñando “built-ins” para bibliotecas y gabinetes.
Al cumplir su compromiso con el gobierno, Cobas fue invitado por el Arq. H.T.C. Davis para que se uniera éI y al Arq. Lorenzo Ramírez de Arellano, como arquitecto consultor. En el 1969 comlenza a laborar con ellos. Como primera tarea asistió en escoger los colores para el Condominio Lores. en el Condado. Así empieza a desarrollar interés por los colores neutrales con acentos de colores primarios, en influencia que reconoce como de De Stijl y Rietveld. Después colabora en el diseño de un edificio justo al frente, el Condominio Quiñones. Ahora Ilamado Plaza del Condado, éste cuenta con una distribución similar a la del Lores, con las plantas invertidas. En vez de subir a las habitaciones, se baja a ellas. Con esto se consigue que el espacio de la sala/comedor parezca más amplio, ya que el volumen vertical de la escalera no obstruye la vista. Se re-estudia la fachada, expresando en el exterior que los apartamentos reclaman dos niveles, usando los conceptos proporcionales de Le Corbusier.
En 1971 Cobas colabora en el diseño del condominio 80 King’s Court, incorporando ideas de privacidad mediante foyers pequenos cabinets a la entrada de los espacios, incluyendo los dormitorios. Se re-estudian los baños, proveyendo ventilación natural a todos, dotándoles de azulejos ha?a el techo en el area de ducha, optando por colores considerados “brillantes” en esa época. Las fachadas incorporan un elemento vertical en los balcones, pintado en vermillion, un rojo brillante que se lee desde la parte alta de la calle San Jorge, pero que se coloca en un segundo piano, (otra vez los conceptos de De Stijl), en interés de crear bandas verticales de colores primaries. Éstos, a su vez, operan entretejidos con franjas horizontales de colores de tierra.
Después de convertirse en socio de la firma, Cobas colabora en modelos residenciales para urbanizaciones, condominios (Las Carmelitas, Caparra Executive, Doral Plaza); hogares para envejecientes y proyectos de vivienda de bajo costo. Estos úItimos, se diseñaron como “turn-key” para los constructores Rodríguez y Del Valle. Se usaron moldes de acero producidos por la misma firma responsable de las formaletas que usó Le Corbusier para la Unidad Habitacional de Marsella. En otro proyecto, Jardines de Valencia, la modularidad que el sistema constructivo establecía inicialmente, se contrarrestó en el diseño de las fachadas utilizado para esconder las unidades individuales de aire acondicionado, se extiende entre un par de elementos verticales prefabricados que lo amarran y, por demás, enmarcan las ventanas. De esta manera, las fachadas de un edificio eminentemente horizontal propician una percepción vertical del mismo, en tejido que evoca el “Broadway Boogie Woogie” de Piet Mondrian. Al igual que en Marseille, las unidades a los extremes del edificio, se colocan perpendicularmente para proveer rigidez estructural, y, a su vez, para culminar el movimiento horizontal de las fachadas. Actúan así como arbotantes que detienen el desplazamiento horizontal de las fachadas. Jardines de Berwind, de fecha anterior a Valencia, cuenta con menos colorido en sus fachadas, aunque en cada piso, al salir de los ascensores, se proveyeron números en supergraphics, correspondientes a su nivel. Desafortunadamente, el color se hizo blanco de la politiquería y repetidamente se cambiaba de rojo a azul, dependiendo del partido en el poder.
En marcado contraste social, se diseñó la Fraternidad AFDA, un club privado, proyecto premiado localmente y publicado en la revista Interiors. En su arquitectura se manifiesta la influencia de Venturi (plantas y elevaciones). Se establece una estructura rígida, con losas encofradas, paralela a la calle Condado, pero donde se introducen dos aperturas verticales al Ilegar a la colindancia Norte. Se aparenta así la creación de una estructura separada, con balcones y ventanales de cristal orientados al mar, en diagonal que se hace eco de la que pre-establece la colindancia Norte. Interiors (Junio’73) destaca:
” …this facade, (to the Atlantic Ocean) is another assertive, composition of geometric density with glass walls deeply recessed beyond structural columns and heavy overhang, which give a sense of fortress appropiate for the site. White balconies and undersides of the overhangs clanfy the sculptural form, and bright red balcony railings add a pungent note.
El diseño arquitectónico fue producto de la colaboración socios y sus consultores; los interiores fueron creados por Cobas, incluyendo el diseño de vajilla y manteles, gráficas para la rotulación, accesorios y muebles, que, entre los seleccionados, incluyen piezas ahora clásicas: “Malitte”, “Marienbad” y “Suzanne”. Con respecto a éstos, Interiors comentó :
“How often is a rigorous and deeply-felt architectural conception undone by wafered-down or prettied-up interiors? Not this time. The architects proceeded with passion - to design interiors as if space were beauty and structure were poetry.
The sequence of spaces from dark entry corridor to lofty, sun-filled, all white center lounge. to lower; darker. hot-hued cocktaii lounge makes for quite a romantic journey.”
Cobas laboraba en proyectos de interiores en su tiempo libre, y para esa época(1975) diseñó la boutique De LLanos, donde utilizó paredes tapizadas con fieltro quilted, en afinidad a la tendencia “High Tech” de utilizar colchones usados para mudanzas. La mercancia estaba colocada en distintos niveles de piso, pero no a la vista, escudada por divisores, en interés de evitar la aglomeración en el interior. El arquitecto también diseñó el restaurant Bull’s-Eye, creando los interiores, las gráficas, y la vajilla. El espacio se distinguia por un blanco o target tridimensional, ejecutado en madera, espejos y el centro en neón rojo, al fondo del salón. En este diseño se experimentó cerrando el interior hermeticamente, sin vista alguna del contexto circundante. A la entrada se localizó la barra, y para el requerido “glass rack”, se proveyeron paneles oscuros con una multitud de bombillas minúsculas. Por ellas las copas colgantes se convertian en prismas refractarios de luz, en equivalente moderno de una Iámpara de Iágrimas.

Los planos horizontales eran todos negros, y las paredes de color negro o de espejos. A intervalos, se colocaron unos niches rojos con centros de bianco, “bull’s-eyes”, ejecutados sobre paneles de plexiglas iluminados por detrás. El espaciamiento de estos paneles regulaba y ordenaba la colocación de las mesas, esiab eciendo un ritmo entre los muros creados. Esta era la época de los “theme restaurants”, mayormente españoladas, repletas de madera y plates colgando de las paredes. Por ello, el Bull’s Eye representó en Puerto Rico, un concepto revolucionario, pues se entraba en un espacio que creaba su propio ambiente, apropiando los materiales del memento: plexiglas, neón y “disco lights”. Era un lugar con clase y “attitude”. Más tarde, se anadió un “piano lounge”, usando los mismos colores y materiales, pero debido a la estrechez del espacio, Cobas estudió y se inspiró en los coches de tren de lujo de los anos trelnta para su solución. El resultado incorporó una serie de “settees”, separados por elementos con pares de columnas en cromio. Las reflexiones en los espejos propiciaron la creación de espacios ilusorios más allá de aquellos definidos por las columnas. La referencia fue una directa a los altares de Borromini, que ocurren como niches detrás de espacios que define una columnata central.
La úItima colaboración arquitectónica de Cobas con Ramirez de Arellano consistió en escoger los colores para el Hogar de Envejecientes, construido en Santurce en 1977. ia gama de colores fue debatida en la prensa local, generando varias cartas al editor, publicadas en The San Juan Star. Cobas defendió públicamente la selección como referente a los colores usados por Charles Garnier en la Opera de Paris, los cuales, a su vez, estaban basados en la paleta de colores de Veronese. Estas alusiones al pasado eran parte del Post-Modernismo prevaleciente, y las mismas se demuestran claramente en su esquema para el Penthouse en Parque de las Fuentes, proyecto donde se utilizaron colores crema y terracota, y paravanes cuadriculados que evocaban Pompeya, complementados por columnas y capiteles usados como pedestales.
Cobas continuaria explorando las posibilades del “treillage” (enrejado), con sus variaciones de escala, transparencias y alusiones arquitectónicas en un jardin para una residencia en la calle Luchetti, en el sector de Condado. AIIí se diseñaron las paredes del perímetro del lote como si fueran una extensión de los espacios interiores de la casa, continuando un eje axial,donde se detallaron los “trellises como si fueran paredes con ventanas que abrían a muros cubiertos de hiedra, separadas por esbozos de columnas con capiteles y cornlsa, todos ejecutados en tubes de hierro negro. Al final del eje principal, un arco enmarcaba un espejo para reflejar un obelisco que tenía de penáculo un orbe, ambas basados en un modelo en “La Trinidad del Monte” de Borromini.
En ese año también elabora logos para los establecimientos “Zap” y “Changes” y comienza diseîios para una residencia en la calle Mimosa, en Santa Maria. En 1978 elabora un sistema de plataformas modulares para las vitrinas de Ann Taylor, en New York, y continúa trabajando en la residencia de la calle Luchetti, produciendo diseños para el baño principal y la habitación para una de las hijas. En el esquema para el baño se continuó explorando con las posibilidades del treillage, esta vez especificándolo en metal cromado (para aumentar las reflecciones), y creando variaciones en la escala de las aperturas, para formar una banda en el perimetro, con un área central del cual brota un chandelier de cristal en colores. El plafón fue pintado de rosa oscuro para la ilusión de mayor altura y, a la vez, crear reflecciones de halago para los usuarios. En ese techo, lo que aparentan ser denticulos decorativos en el perimetro, verdaderamente cumplen la función de iluminar las áreas de los lavamanos, proveyendo la luz correcta para las funciones de aseo. Esta otra ilusión refuerza el espacio como fantasia.
También en ese año comienza el diseno para una residencia en Beverly Hills, Caguas, para un ingeniero mecánico, donde se exploran las posibilidades de una estructura metálica, expuesta, y elementos pre-fabricados, debido a lo accidentado del solar y la localización remota del mismo. Se diseñó como si fuera un castillo, con un puente levadizo. La estructura estaba sobre columnas y solo tocaba el terreno en las zapatas y los puentes para la entrada y el garaje.
Debido a la vegetación existente, se habitaciones en el nivel inferior, dentro de la arboleda, y las áreas publicas sobre éstas, con vistas sobre la copa de los árboles. La piscina se ubicó con la mejor orientación a San Juan, con accesibilidad inmediata desde la puerta principal. En la planta se exploró un esquema de 9 cuadrados, que anteriormente se había elaborado para una residencia en Santa María. Ambas son en dos niveles y cuentan con la escalera en diagonal en el espacio central, coronado por tragaluces. El motivo ya había sido utilizado por Cobas en su tesis de Cornell.
En este año también disena un apartamento en el condominio Palma Real (publicado localmente y en los Estados Unidos); allí utilizó un sofá en voladizo en la sala e instaló un techo de espejo y luces sobre un área, donde se reflejaba la Laguna del Condado y el Fuerte San Cristóbal. En 1979 hace trabajos de “styling” para el fotógrafo Jochy Melero para anuncios del “Bull’s-Eye Restaurant”, modas de Millie Arango, y para “The Bootery”. Estos úItimos generaron controversia y fueron objeto de varias cartas al editor.
Se trasladó a Los Angeles, California, para diseñar una tienda para gourmets, la cual se hizo en estilo “High Tech”, utilizando anaqueles de metal, escaleras pre fabricadas, y Iámparas industriales, todas reflejadas “ad infinitum” por paredes de espejos. AIIí también creó el diseño para el logo y las letras del establecimiento, el “shopping bag” y varios anuncios que aparecieron en la prensa. Más tarde. en Puerto Rico, trabajó en la ampliación para e baño en una residencia en Torrimar, con bañera de gran capacidad, contando con paredes en madera estriada veriicalmente, y con un techo abovedado a cuatro aguas que culminaba en un tragaluz central. Una pared, toda en cristal, abría a un patio interior. Contaba con un pedestal en mármol y una escultura de elefantes migrando al agua, por cuyo tema se localizó la misma donde brotaban los chorros de la bañera.

El próximo año comenzó con los diseños y planos de construcción para una residencia en Dorado Beach Estates. Ésta comenzó otra vez con un esquema basado en los 9 cuadrados, pero como los terrenos eran amplios y los requisites de espacio mayores, se amplió, y lo que originalmente era el área central, se expandió, creándose un área para la piscina.
Debido a restricciones de altura, se dispuso de facilidades slguiendo los desniveles existentes en el terreno. Utilizando esas condiciones naturales, se creó una entrada vehicular con un “porte cochére” que abre, bajo techo, a un vestíbulo con vista a la piscina, que está directamente al nivel de ojo del visi-nte. Al final de ésta, un espejo extiende la ilusión de profundidad.
Este vestíbulo, puede dar acceso directo a la piscina y las áreas de entretenimiento, sin que el visitante se vea precisado a pasar por el resto de las facilidades. Como trayectoria alterna, unas escaleras con peldanos en voladizo flotan sobre una fuente, conduciendo a los salones principales. La sala cuenta con un techo a cuatro aguas y tiene vistas hacia la piscina (atrás) o al campo de golf (al frente). Este espacio abre a una terraza techada con tragaluces que, a la misma vez, sirve como el techo del porte cochére. La residencia se diseñó dotada de amplios ventanales, tomando en cuenta su localización privilegiada, con vistas en todas las direcciones y un generoso solar que la aísla de los vecinos.

En este año también comenzó el diseño de un “Penthouse para un Coleccionista de Arte”, en King’s Court, Condado. Fue publicado en Interior Design Magazine, y unía elementos de “High Tech” con influencias Post Modernistas. El piso de goma Pirelli contrastaba con las obras de arte y , en la sala, un espacio abierto en tres lades, se dotó de un tragaluz con encofrado para proteger de los rayos directos del sol. Sobre cada celda, se instaló un cristal tallado con un “rosette” tomado de Miguel Ángel, en el Palacio Farnese en Roma. El mobiliario consistía de ejemplares diseñados por arquitectos conocidos: Le Corbusier, Hoffman, y Aulenti, intercalados con piezas elaboradas específicamente para el lugar. La extensa colección de obras de arte fue cuidadosamente colocada e iluminada por ejemplar.
En el segundo nivel, se construyó una ampliación para la suite principal, abriendo a una terraza elevada con un jacuzzi disfrutando de vistas a la ciudad y al mar. Aunque esta terraza se colocó en nivel más alto para rebozar el parapeto existente, se tomó cuidado que su perimetro no Ilegara a la pared protectora, creándose un foso perimetral.
En 1981, el arquitecto Cobas produce “styling” para campañas de Gordon’s Vodka, General Motors, y Ron Don Q. Remodela una residencia en la calle Orquídea, de Santa Maria, para una artista y coleccionista de arte. El diseño original, del Arq. Henry Klumb, se respetó, y las intervenciones ârquitectónicas fueron minimas. Se elaboró una serie de paredes para colgar las obras de arte, y se remodeló la cocina. Se proveyeron Iámparas para iluminar la colección y se incorporó mobiliario contemporáneo, donde resalta una alfombra de área de V’Soske.
Más tarde, para un diseñador de ropa, se remodeló una residencia en Park Boulevard, originalmente obra del Arq. William Biscombe, en su estilo inimitable con “bermuda roof” y “picture window” en la fachada principal. En esta reencarnación, la residencia se orientó hacia el patio trasero, para mayor privacidad, y la pared de la fachada principal se eliminó en su totalidad. Se añadió en vez, un área de siembra y fuente de agua, protegida por paneles de celosias fijas de madera con refuerzos de barras de acero para seguridad. La entrada principal se relocalizó a lo que antes era el garaje, con una pared de cristal al fondo, vista al patio y una escultura de Zilia Sánchez.
Lo que antes era la sala/comedor, se reconfiguró en una pequeña área de lectura y un comedor, ambos abiertos al patio y la fuente al frente. Sin barrera alguna, estos espacios tenian acceso a una nueva sala de gran altura, techada en metal y cristal, con vista a un árbol existente enorme y una pequeña piscina. Este espacio no tiene muros, ya que está confinado por paredes de rejas corredizas que se abren y esconden para mayor amplitud. Muches muebles fueron comisionados como parte del problema de diseño. La mesa de centro - un cuadrado sostenido por 4 formas en mármol (cubo, pirámide, globe y cilindro) - es obra de Massimo Vignelli. También se incluye un “bar stool”, diseño de Joe Colombo, un estudio de círculos y cuadrados. Esta misma pieza repetirá su presencia en la discoteca Mykonos, varios años después
En 1982, para la isla de Antigua, Cobas desarrolla las facilidades vecinales y un complejo de townhouses y residencias individuales, a construirse en bloques de cemento y techos de madera,. También, remodela y hace diseño de interiores para una residencia en la calle Mimosa, en Santa María, Río Piedras. Alli persiste en explorar su interés en abrir los espacios interiores a patios cubiertos con “trellises” y rejas, para mayor privacidad y, a la vez, expandir los Iímites visuales. Con este recurso se obvia el uso de cortinas en las ventanas para escudar, que a su vez, encierran los espacios, y cortan la vista. En esta residencia se anadieron patios interiores a los espacios fundamentales, creando un gran estanque para peces como foco de interés en la sala y el vestibulo de entrada. También se re-estudió el sistema de iluminación y se reusó el mobiliario existente, añadiendo piezas contemporáneas donde se estimó propio.
Trabajar como consultor de interiores en el estudio de grabaciones “Crescendo”, en Puerto Nuevo, resultó una experiencia refrescante para Cobas, ya que las decisiones estéticas debían pasar el cedazo de ingenieros acústicos. Se crearon espacios flexibles en función y visualmente estimulan a los artistas, pues se resguardaron los adjtamentos acústicos detrás de mallas sobre las cuales se podían proyectar efectos visuales para cambiar el ambiente. También se proveyeron paredes con cilindros de varios diámetros para dispersar las reflexiones. Donde se requería acolchonamiento, se crearon paneles forrados, diseñados e instalados como piezas de sillería en piedra.
En 1985, José “Cuqui” Santoni solicita al arquitecto Cobas la remodelación y decoración para una discoteca en el Hotel La Concha, a Ilamarse Club Mykonos. El local se desarrolló en lo que había sido un famoso nightclub, diseñado originalmente por la firma de Toro y Ferrer, con una estructura de paraboloides por Félix Candela. El concepto original evocaba una concha que flotaba a la orilla del mar y, al principio, contaba con agua que la rodeaba y entraba en el perímetro interior. Desafortunadamente, la fuente había cesado de existir, sustituida por una “playa” de gravilla blanca. Se hizo un estudio de los pianos originales, tratando de restaurar las funciones originales y respetar lo existente. Así, se recreó un área de estar, donde originalmente había un “cocktail lounge”, y las nuevas facilidades para luces y sonido se escondieron en los capiteles de cuatro columnas de metal y malla que rodeaban la pista de baile. De esta manera, los rayos de luz salían sorpresivamente, sin poder ver su fuente. Como mobilinrio oe espeoificaron las sillas “Seconda”, de Mario Botta, mesas con pedestales “Caribe” (diseñados originalmente para Toro y Ferrer) y en la barra, el Colombo ?bar stool?. Para escudar el almacén de la barra, se dispuso una pared en paneles de madera dispuestos como piedra en silleria, donde se colocaron niches con réplicas de estatuario griego.
En 1986 Cobas diseñó la remodelación y decoración para un apartamento en el Condominio San Gerónimo, en Condado. Para el mismo cliente, diseña una residencia entre las calles Gigi y Orquidea en Santa María. Esta estructura, en un terreno con declive de más de 3 metros, y en un solar demasiado estrecho al frente (como un sartén con mango”), se elabora en varios niveles. Con la entrada principal por la calle Orquidea, el visitante atraviesa un jardin con una escultura, arribando a un vestíbulo, que a su vez es el amplio descanso de una escalera que comunica los distintos niveles.
En este punto se localizó la sala, con techo encofrado, donde un lado abre con puertas a una terraza cubierta con vista al jardín de entrada y, en el lado opuesto, una pared en cristal abre, para sobremirar el área de piscina y entretenimiento, medio nivel más bajo. Estas áreas “públicas” tienen acceso directo por la calle Gigi y, al igual que la residencia en Dorado Beach Estates, los invitados pueden entrar directamente en ocasión de eventos, sin tener que pasar por las otras facilidades. En ese nivel más bajo, se colocaron los garages, facilidades de habitación y baño para el servicio, y un área para entretenimiento, con barra abriendo a la piscina, baño y cambiador. El “pool deck’ está en dos niveles; la piscina se alimenta por una fuente y catarata que cae desde el nivel más alto. Sobre el área de entretenimiento, y a medio nivel sobre sala y entrada, se encuentra el comedor, abierto con cristales en los 2 extremos; uno con vista al agua y, otro mirando a un área de siembra. En ese nivel se encuentra una amplia cocina con área de desayuno y de lavanderia, más una biblioteca con baño, que juntos sirven tambien como cuarto de huéspedes y baño para invitados. En el tercer nivel se localizaron dos habitaciones para nines (con banes individuales)y la habitación principal, con “walk-in closet”, y facilidades de baño con techo en tragaluz. Las fachadas no cuentan con ornamentación alguna, salvo un juego de superficies estriadas y lisas (indicando pared o estructura, a la manera oriental), donde el ínteres arquitectónico radica en las interrelaciones de los espacios interiores y las transparencias y aberturas entre los mismos.
Para este mismo cliente se desarrolló un plano de facilidades vecinales Para San Pedro Estates. donde se detallan minuciosamente las áreas de juego y de esparcimiento, incluyendo cataratas y estanques que hacian uso de desniveles de terreno existentes. Como rasgo principal, se diseñó una entrada al proyecto que contaba con una gran esfera de metal, con luces en los costillares longitudinales, y las letras San Pedro Estates perpendiculares al Ecuador, todo esto en referencia al logo de presentación de Universal International, en las peliculas de los años 20.

Más tarde en ese año, Cobas trabajó en el diseño de interiores para un apartamento en Trump Parc, en Nueva York. AIIí se especificó un gran paravan en cristal tallado por Di Soto, tomado de una pintura japonesa del período Edo, por Ogata Korin. En el mismo se sustituyó el área de hoja de oro del original, por áreas sin elaborar, transparentes. Colocado frente a una pared de espejos que reflejaba la vista del Parque Central, ahora, el grupo de grullos (”cranes”) aparece estar retozando en la gran metrópolis.
El cuarto dormitorio principal del apartamento se detalló en madera “ainegre”, con la disposición respetando un nivel horizontal, y de la cual se proyectaban gabinetes y anaqueles en voladizo. El tema oriental se continuó en esta área con jarrones chinos y un cuadro bordado en seda . Estos acentos se combinaron con toques Art Deco, incluyendo los paneles de entrada, elaborados por Ron Seff en marqueteria de madera de palma, en motivos de abanicos, basados en un original de Jean-Michel Frank. Tambien se ven en la consola con volutas de cromio, que se redisenó en círculo para convertirla en la base de la mesa de comedor. A los lades del sofá-cama, se colocaron dos Iámparas tipo “torchères” de Karl Springer, elaboradas en alabastro, con monturas de metal al estilo de Jean Dunand, otro artista de los años 20. En el piso, una alfombra en motivos geométricos repite los colores del tapizado del sofá.

En ese año, su gran amigo, el famoso ilustrador puertorriqueño Antonio López falleció. Su amistad había comenzado en los años 70, cuando Antonio moraba en Paris como ilustrador del momento, trabajando con Karl Lagerfeld, con Anna Piaggi (para revistas Conde Nast), como corresponsal de la revista “Interview” de Andy Warhol. Antonio era el centro de la vida nocturna que giraba alrededor del “Club Sept”. Antonio descrubio y re-hizo a Jerry Hall, Jessica Lange, y Pat Cleveland. La amistad entre el y Cobas continuó durante años, cuando Antonio se relocalizó en Nueva York (1975), siendo editor invitado de “interview”. Antonio le dedicó su número de la revista a Puerto Rico, con artículos e ilustraciones sobre “Doña Fela”, Mojena, Fernando Pena, Robt Paris y los gemelos De LLanos. Incluyó una página entera con ilustraciones de Cobas y su colección de gafas, comentando en un aparte sobre sus artes culinarias.
En 1988, Pablo Blanché se unió a la oficina de Cobas como estudiante-asistente, lo cual le permitió al arquitecto ir de vacaciones a la región del Algarve, en Portugal. AIIí no todo fué descanso, pues sobre la mesa de comedor de su villa, elaboró los diseños para la remodelación de una residencia existente a convertirse en la boutique de ropa para caballeros “Lazoff”. Para este proyecto, no solo se especificaron los interiores, (incluyendo gabinetes, muebles y luces), sino que también se diseñó la tipografía , luego convertida en logo del establecimiento.
En ese diseño, en colaboración con el Ing. Roberto Agramonte, Cobas restringió la paleta de colores a grises y negros, colores neutrales gue no compitieran con la ropa. Trató de recrear un ambiente residencial donde los clientes se sintieran “como en su casa”. Una puerta de entrada en acero inoxidable establece el tono del establecimiento, (contemporáneo Y sobrio). En el vestíbulo, una escalera con peldaños de granite negro, al aire, flota sobre un estanque con peces de gran tamano en colores. Esta escalera está basada en un modelo de Mario Botta; los apoyos en los extremes están cortados en zig-zag de una pieza entera de acero, obra artesanal de Anibal Centeno. Una pared y parte dei techo son todo en cristal, para proveer luz natural a los interiores. Los amplios vestidores, (con capacidad para el cliente, un sastre y otro visitante), cuentan con claraboyas, asi evitando gue los colorers sean distorsionados por la iluminación artificial.
Pablo Blanché asistió elaborando maguetas de estudio de los varios proyectos. Con su habilidad analitica, ayudó en los detalles de construcción, rebuscando catálogos para encontrar las piezas necesarias para los objetos y muebles que se estaban diseñando para construirse. También ayudó en las visitas de inspección Y en tomar medidas para los “as-builts” imprescindibles en muebles a comisión.
En ese año, 1988, Alfredo Ayala solicitó de Cobas un diseño para un restaurante japonés a especializarse en sushi,(”\/ukiyú”) ser localirado en un ed;ficia recltaurado del Viejo San Juan. En este proyecto se unieron dos sensibilidades Y dos culturas: la oriental y la occidental. Debido a las restricciones del Institute de Cultura, se optó por hacer las más minimas intervenciones en el espacio, con la resultante austeridad como eco a la estética japonesa.
Las paredes y el techo con vigas y ladrillos se dejaron intactos. El cambio principal consistió en introducir una “nube”, un techo flotando sobre el área de preparación de sushi y el mostrador, para esconder los ductos de aire acondicionado y luces indirectas. Los materiales incluyeron “Corian” gris, en los topes de los mostradores y las mesas, y plástico laminado en algunas superficies verticales. Como complemento a la expresión minimalista, la decoración incluyó kimonos ceremoniales colgados en pales, a la manera oriental. Esta colaboración resulto fructuosa, y más tarde, Ayala solicitó que se le diseñaran los restaurantes “Chayote”, en Miramar, y “Su Casa”, en Dorado.
En 1989, remodeló un apartamento en el penthouse del condominio Grand Atrium, en Condado, comenzando el mismo durante la construcción del edificio, por lo cual pudo eliminar unos balcones y terrazas proyectadas, para crear un espacio de doble altura en la sala, iluminado por un tragaluz a lo large de la pared sur. Tambien logró rediseñar el sistema de aire acondicionado para esconder el equipo en closets y gabinetes. Este mismo apartamento fue remodelado nuevamente en el 1994 para otro cliente; entonces se expandió el area de comedor y se techó una terraza, para crear un salón de juegos.
En esa misma época, las tareas de Cobas le Ilevan a escoger mobiliario para dos chalets en Hawk Mountain, Vermont. Uno se hizo totalmente al estilo tradicional y el otro extremadamente contemporáneo, con muebles de Saporiti, en una gama de colores rojo y negro. Para entonces hizo la remodelación y diseño de interiores de un apartamento en el Condominio Laguna View, en Miramar, proyecto que conllevó el diseno de pisos en mosaicos de mármol, con alfombras comisionadas en motivos geométricos complementarios. Tambien usó mobiliario existente que fue relocal rado, incluyendo una mesa de comedor que habia sido fabricada en columnas y estructura en “gun metal” (cromio negro) con capiteles y bases doradas.
En 1990, remodeló e hizo el diseño de interiores de un apartamento en la calle 62 de la ciudad de Nueva York, elaborado en estilo contemporáneo pero con motivos napoleónicos. Las paredes fueron estriadas en tones de rojo y se usó una paleta de cerise y negro. Aunque el espacio era modesto en tamaño, los detalles combinaron telas suntuosas con muebles comisionados para el lugar En Palmas del Mar, para una residencia diseñada por el arquitecto Kennneth Niddrie, Cobas produjo interiores de ambiente tropical, con muebles tapizados en telas blancas tejidas a comisión en Italia. El arreglo de sala consistía en varios sofás en configuración octoganal, con mesas en las esquinas fabricadas del mismo mármol “Rojo Valencia” del piso, y con un paravan con cubículos de madera, donde se colocaron paneles individuales de cristal con tallas de amapolas, por Rober Aboy. En el segundo piso, este mismo artista, ejecutó un gran mural en cristal tallado para proveer privacidad en la bañera, con un motivo de fuente y flores, basados en “L Oasis”de Edgar Brandt, exhibido en la Feria Internacional del 1925
Para el comedor se escogió la mesa cuadrada en travertino, diseño de Mario Bellini, coronada por un chandelier comisionado a la compañía Edison Price. Este formaba un circulo de metal con hoja de oro y pequeñas bombillitas en los perimetros superior e inferior. Para la habitación principal, dispuesta en 2 niveles, en el más alto se proveyó una cama donde los postes eran 4 columnas con capiteles, con un marco de metal del cual colgaban diáfanos paneles de tela, atados individualmente por cintas y lazos. Al pie de la cama, sobre los escalones, se colocó un mueble con un televisor que ascendia eléctricamente y que, por control remote, podía girar para permitir visibilidad desde el área de la cama o de una salita de estar al fondo.
En esta área informal, anclada por una alfombra con cuadriculados tridimensionales de flecos de lana, se proveyeron sillas con” ottomans ” y un escritorio en “Faux Shagreen”. Toda la habitación era en tones de bianco, y la alfombra estaba basada en un modelo de Syrie Maugham, la diseñadora que en los años 30 popularizó el uso de interiores todos en bianco; fue ella que promulgó que “eliminar es chic”.
En 1991, Cobas disenaria los interiores para un penthouse en Caparra Classic, en Guaynabo, donde creó un tapiz de 16 pies x 16 pies para la sala de doble altura, con motivos de mariposas, favorecidas por la clienta. También para este apartamento. se elaboró la baranda para la escalera principal, fabricada y armada de piezas acero y bronce. Para ese año comienza a trabajar en pianos de un apartamento en el Condominio Laguna Park, en Miramar, y para este mismo cliente, en 1993, produce diseños para unir dos apartamentos en el Condominio El Castillo, en Mayagüez. La unidad en Niiramar, aunque más modesta, se dotó con cómodos muebles comisionados para el lugar, en especial, un sofá que se integró a una pared curva en uno de los espacios. En vez de cortinas, se proveyeron paneles corredizos de cristal tallado, con dibujos basados en ejemplos de Louis Comfort Tiffany.
De igual manera, en el apartamento de Mayagüez, se proveyó un paravan de cristal tallado, esta vez con motivos tomados de dibujos de flores por Ch’en Shun, de la dinastia Ming. Para esa unidad, se detalló un mueble (con puertas que se escondían en bolsillos) que servía al vestibulo de entrada, por un lado, y al comedor, por el otro. Su propósito era resguardar el área de comedor (por medio de las puertas retractables) cuando necesario, pero de otra manera, permitir al visitante a disfrutar la vista del mar al entrar.
Para una villa en Green’s, en Dorado, hizo una remodelación extensa. Escogió muebles de disenos italianos contemporáneos, incluyendo sofás, mesas, sillas reclinables y alfombras de área de Saporiti, en adición a una mesa de Dakota Jackson que cuenta con varias hojas que giran de la base, y dos sillas “Prisma”, de Mario Botta, que parecen una cuña, pero cuyo asiento cede y baja al sentarse el usuario. Para este diseño se comisionaron varias obras de arte, incluyendo una Margarita, primer cuadro de flores pintado por Nick Quijano. Igualmente se solicitó a Luis Torruella que diseñara una mampara, a localizarse frente a una ventana con vista al campo de golf persiguiendo que, además de embellecer el ambiente, sirviera para proteger la privacidad del interior.
En la cocina se eliminó una isla de trabajo existente y se creó una división de “one way mirror” para crear un comedor separado. Para evitar enclaustrar el área de cocinar y, dependiendo de la intensidad de iluminación, del comedor solo se ve una pared prismática de espejos. Del interior hay vista completa de la mesa y los jardines circundantes. También se eliminaron unos techos que bordeaban el salón, para aumentar la altura y poder suspender un candelabro italiano con luces de baja intensidad y colgantes de ?strass”, que se abre a modo de un paragua sobre la mesa. Como adorno central, se colocó una pieza de edición limitada, “Enfer Rouge”, de Baccarat.
Para los mismos clientes de la residencia de Palmas del Mar, se hizo la decoración de una residencia en Shelter Island, a las afueras de Long Island, en Nueva York. Debido a que se deseaba un ambiente de “Americana” (colonial), se especificaron las sillas de Frank Ghery elaboradas como si fueran cubetas de madera para manzanas. Se siguió en esa modalidad, escogiendo muebles contemporáneos, pero tapizándolos en textiles que recordaban el pasado, sin caer en la banalidad de telas a cuadros o muebles tipo “Shaker”. Para la habitación principal, se empleó una tela basada en diseños de Matisse, en bianco y negro, evocando los “quilts” tan favoritos de los Quakers. Para el respaldar de la cama, se elaboraron paneles encuadrados como puertas antlguas.
También en ese año se remodeló un apartamento al final de la calle King’s Court, donde se retapizaron las piezas existentes, usando textiles contemporáneos; se añadieron piezas nuevas, y se rediseñó el sistema de iluminación, para proveer focos movibles adaptables a la colección de arte. Para esto se utilizó un sistema de luminarias de bajo voltaje que corren por cables expuestos, dispuestos unos y otras a definir espacio.
El próximo ano, Cobas trabajó en una boutique para ropa de infantes. Crayons se detalló de tal manera que fuera pre-fabricada en taller y se pudiera completar la instalación en un fin de semana de 4 días. El resultado fue una serie de paneles blancos, enmarcados en negro, de varias alturas, en los cuales se colocan los tubes de colgar ropa y tablillas de cristal. El diseño se dispuso para controlar dos entradas y la visibilidad de las unidades, desde un escritorio central. Asi, las unidades del perímetro cuentan con 2 niveles, mientras que las “freestanding” solo tienen un nivel y las tablillas de cristal en su tope permiten visibilidad total. La paleta de colores se limitó al blanco y negro, para que la mercancía luzca mejor sus colores. Como iluminación se usó un sistema de luces en cables, para mayor flexibilidad y rapidez en la instalación limitada en tiempo.
También se remodelan los interiores de un penthouse en el Condominio Palma Real, de Miramar, comenzando con el área de estar, y continuando con la habitación principal, las escaleras, la sala y el comedor. Ahora se diseña una nueva residencia para estos clientes, en la Calle Unión, donde se re-usarán el mobiliario y las unidades comisionadas, pero con un nuevo diseeo la cocina y los jardines.

En 1994, tambien en Miramar, se remodeló un espacio en un sótano para convertirlo en un restaurante contemporáneo que destacaría un menú de la “nueva cocina”. El resultado fue “Chayote”, donde se usaron colores brillantes, en la gama de los ocres, para infundir al espacio una luminosidad como de proveniencia solar. Dominan allí dos piezas de arte comisionadas especificamente para el lugar.
A la entrada sobre un alto pedestal al final de la barra, la artista Siuko Garcia, produjo un gigante chayote en “papier-maché”, fidedigna y anatómicamente correcto, colocando hasta los vellos que caracterizan el vegetal. Adyacente a esto, el escultor Luis Torruella, creó una mampara en tubes y tolas de acero de brillantes colores, que pierden solidez según ascienden hasta casi tocar el techo. Además de su valor artistico y decorativo, esta obra sirve para resguardar los clientes en el área de comedor. Con tal propósito se diseñó para que ésta fuera más tupida al nivel de las mesas, y más abierta arriba. En Chayote, con el uso generoso de espejos, altos niveles de ilum nacion y cambios de nivel en los p aianes. se eliminó el problema de claustrofobia, animando el ambiente. El diseno de interiores incluyó la seleccción de plates, manteles y accesorios, además de la especificación de Iámparas y la disposición del mobiliario.
En 1995, Cobas hace dos pequeños proyectos que consisten primordialmente en rearreglar mobiliario existente y seleccionar colores para los espacios. En uno, en el Condominio Emajagua, de Punta Las Marías, se crearon dos áreas en la gran sala, delineadas por las luces en el techo. Se delimitaron los espacios que antes fluian entre si, usando una cornisa en el perimetro de cada área y proveyendo transiciones con plafones más bajos entre los espacios. Además se creó un vestíbulo de entrada con una pared de espejos que refle]an dos jarrones espectaculares de “La Verre Française”; éstos aparecen suspendidos en el aire pero están sostenidos por soportes de plexiglas transparente.
En el otro ejemplo, para el Condominio Crown Royale, en el Condado, se instaló una serie de muebles de autor, que eran casi esculturas individuales, rodeados por una extensa colección de arte. Para esto, se usó una paleta en los “beiges”, en interés de que los colores del arte y los muebles resaltaran, y se instaló un sistema de luces movibles para acentuar las obras de arte y otros objetos decorativos. En adición, se remodeló y se hizo diseño de interioriores para un apartamento en Trump Palace, en Nueva York, donde se instalaron piezas existentes, refrescadas con nuevo mobiliario y objetos. En las habitaciones, se colaboró con Edward Fields para crear unas alfombras de área Ilamativas con motivos de los años 50.
Una amistad desarrollada en Francia, con un billonario japonés, resultó en la comisión del diseño de interiores para su residencia y un museo adyacente. El cliente era devoto a los tigres, y habia comlslonado un mobiliario especial de la firma Garouste y Bonetti, de Francia, y de Asprey, en Inglaterra, pero encontraba que no sabía donde colocar esas piezas. Cobas pasó una semana en Tokyo, midiendo los espacios para tal propósito. Los japoneses trabajan con el sistema métrico y sus planos pueden resultar demasiado esquemáticos( ya que dependen de supervisión intensa y cambios diarios). Fue pues, necesario conversar extensamente con los instaladores y proveedores de servicios, debido a la diferencia de materiales y de instalaciones.
Cobas disenó una alfombra con motivos de tigres, que unificaria los espacios y repetiría la tela de Rubelli/Francia, que se seleccionó para cubrir las paredes de la habitación principal y las ventanas de la sala. Esta alfombra se fabricó en dos piezas en Estados Unidos, por Edward Fields, y se envió a Japón. Debido a que alli están acostumbrados a usar alfombras en piezas de 1 metro de ancho, se dificultó conseguir personal que pudiera instalarla. El mismo año, el arquitecto Cobas diseña los interiores y mobiliario para un apartamento de dos niveles en el penthouse del Condominio Plaza, en Condado. AIIí se intercalaron muebles nuevos, entre los existentes, que se re-cubrieron. A petición de la clienta, se seleccionaron 12 colores distintos para las paredes, tonalidades que complementan las obras de arte en las paredes.
Para el salón de belleza de Pasarell & Cardón se refrescaron los interiores, impartiéndole un aire de la época “Regency”, al delinearse las molduras existentes en color negro, añadiendo un sofá tapizado en rayas blancas y negras, y proveyendo un gran mueble a la entrada, ejecutado en cubículos blancos con los files en negro.
Esta gran pieza, a la vez de servir como mampara al interior, sirve como mostrador para productos de belleza. En adición, se cambió el sistema de iluminación, añadiendo luces de halógeno y luminarias austables para que brillen directamente sobre las cabezas o las manos (en el área de manicura) de los clientes.
A finales de 1996, Cobas colabora de nuevo con el chef Alfredo Ayala en un restaurant ubicado en la antigua mansión de Clara Livingston, en Dorado. Debido al aspecto colonial de la estructura, con altos techos con vigas y paredes masivas, el diseño se limitó a estudiar el sistema de iluminación y a la selección de mobiliario y colores En su casa. e resultado fue una fantasla tropical con un cielo estrellado en los salones (usando Iámparas con mamparas de cristal en forma de estrellas o de latón en forma tridimensional)y con sillas tapizadas en cuatro colores. Las paredes están pintadas en amarillo ocre y las vigas del techo en terracota, con los plafones en azul ultramarino; Así, usando los tres colores primaries o en tonos intensos y saturados, se proyecta al visitante que está en los trópicos; un lugar donde se espera tener una experiencia memorable, en todos los sentidos.
En la actualidad, Cobas trabaja en una residencia de la calle Unión, donde se diseñan todos los interiores, trayendo
piezas de las usadas en Palma Real, intercalándolas con nuevo mobiliario, y donde se estudia un paravan de cristal tallado con las 12 constelaciones. Además, se rediseña el jardín para añadir una piscina y áreas de siembra controladas, al estilo de los años 40. Sobre su mesa están también los bocetos para los interiores de un apartamento en Aventura, en Fort Lauderdale, para los mismos clientes de su anterior proyecto en Palmas del Mar. Lo consecuente de los clientes de Jaime Cobas demuestra la satisfacción con su trabajo y servicios, pues recurren a éI continuamente para solicitar su ayuda en varias etapas de sus vidas

Exposición organizada por La Nueva Escuela de Arquitectura
Universidad Politécnica de Puerto Rico
Datos Biográficos by J.C. Rodríguez


 





 

 

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