En 1832, cuando termina la guerra de independencia de Grecia, se elige como nuevo rey griego al príncipe Otto de Baviera, quien entra en contacto con el arquitecto alemán Friedrich Schinkel para planear la construcción de un nuevo palacio para el rey.El arquitecto desarrolla un proyecto para construir un palacio y unos jardines en la Acrópolis de Atenas, sobre las ruinas de los antiguos templos. Sin embargo jamás pudo construirse, ya que Schinkel sobreestimó la capacidad económica del nuevo reino.