Situado en Ampuero, Cantabria, el solar que mayor interés despierta al visitante es el Palacio de la Bárcena. Los restos del que fuera sin duda un magnífico conjunto de casa-torre con espléndida portalada con dos fieros guerreros con unos mazos defendiendo el escudo familiar de los Espina quienes lo habitaron a lo largo de cuatro siglos, se hallan hoy divididos, en mala conservación, cercados por la expansión urbanística e incluso quedaron dañados hace ya muchos años por un incendio; pero conservan aún el porte señorial y la apariencia inequívoca de haber sido albergue de un influyente linaje. El recinto que tuvo muralla con tres torreones y almenas, contó con una capilla gótica debió construirse en el siglo XVI.La reconstruccion del palacio a iniciado ya a cargo del gobierno de Ampuero. Algunos restos, como presas, compuertas o calces se sitúan en las inmediaciones del Palacio, lo cual abre la posibilidad de crear en este entorno un centro didáctico o parque temático sobre la actividad molinera.
Es muy probable que el emperador Carlos V prectonara en el palacio en su camino a Yuste en 1553.