Se llaman hipogeos a las tumbas subterráneas o excavadas en la roca que fueron propias del imperio egipcio. El planteamiento era similar al de las construcciones al aire libre ofreciendo también estancias profusamente decoradas con relieves y pinturas.Los hipogeos se conocen ya en la época menfita y tuvieron un desarrollo completo durante la segunda tebana en la que se abrieron las tumbas reales en forma de suntuosos palacios subterráneos, acribillando la cordillera líbica en la región de Tebas. Además de éstos, se hicieron muchos otros menos solemnes para los egipcios acomodados que buscaban allí su mansión eterna. Sin embargo, tampoco faltaban próceres egipcios que seguían enterrándose en mastabas-pirámides.
Se consideraban capillas funerarias de los hipogeos reales los templos tebanos del llano salvo los grandiosos de Karnak y Luxor que estaban exclusivamente dedicados a las divinidades oficiales.