Es una de las dos catedrales que hay en Salamanca. Fue construida entre los siglos XII y XIV en estilo románico y gótico. Se comenzó en el momento en que el románico estaba dejando paso al gótico, algo que es apreciable en la diferencia existente entre los pilares y los arranques de las bóvedas de crucería, ya que no existe continuidad constructiva entre ellos, al ser ideados los primeros para soportar una bóveda de medio punto.El elemento que más destaca es el considerable cimborrio que se eleva sobre el crucero, y que es conocido popularmente como "Torre del Gallo", por la forma de la veleta que lo corona en el exterior. Es una cúpula gallonada, con reminiscencias de la arquitectura bizantina. Hay otras dos semejantes a ella, en la Catedral de Zamora y en la colegiata de Toro.
Otros atractivos con los que cuenta el templo son, el retablo principal del siglo XV, las capillas del claustro y los frescos de los siglos XIII-XIV que decoran los sepulcros y la capilla de San Martín o de el aceite.