Un castro es un poblado fortificado, por lo general prerromano aunque existen ejemplos posteriores que perduraron hasta la Edad Media) existentes en Europa y propios de la cultura céltica. Se encuentra con frecuencia en el noroeste de la Península Ibérica.La palabra "castro" proviene del latín castrum, que signfica fortificación militar (de allí viene la palabra española "castrense", relativo a lo militar; también el apellido Castro proviene del mismo término).
De forma elíptica, los castros estaban protegidos por uno o más fosos, parapetos y murallas que bordeaban el recinto habitado, pudiendo tener en sus accesos un torreón que controlaba las vías de entrada al mismo o en otro lugar estratégico.
En tiempo de conflictos las gentes que vivían en campo abierto se trasladaban a estas construcciones, situadas en lugares estratégicos con el fin de garantizar su seguridad. Así mismo podían tener otras finalidades como la de control de territorio, vigilancia de sembrados, etc. Su situación en el territorio respecto a otros castros hace pensar que existía una estrategia definida a la hora de elegir su localización, permitiendo la comunicación por señales entre ellos a modo de red defensiva.
Parece que en un principio este tipo de recintos estaban ocupados por cabañas de materiales ligeros y con piso de barro, para posteriormente, y en épocas tardías, usarse la piedra.