Se encuentra en la iglesia de la Santa Croce en Florencia. Encargada por la familia Pazzi en 1441 a Filippo Brunelleschi, fue su última obra.Juega con la idea de planta centralizada, con una cúpula que domina el espacio, decorada con tondos.
Una capilla donde se coloca el altar, ornamentada con pilastras adosadas con acanaladuras y bóvedas de cañón con casetones.
El pórtico combina arco central con vanos adintelados (serliana) y frisos a base de tondos y estrigilos. Para el interior copiaron la sacristía de la basílica de San Lorenzo.