El término basílica proviene del latín basilica que a su vez deriva del griego ???????? (fonéticamente, basiliké) que significa regia o real (fem.), y viene a ser una elipsis de la expresión completa ???????? ????? (basiliké oikía) que quiere decir «casa real». Una basílica es, pues, un suntuoso edificio público que en Grecia y Roma solía destinarse a tribunal y que en las ciudades romanas ocupaba un lugar preferente en el foro.
Más adelante los cristianos aprovecharon la forma basilical y, en muchos casos los propios edificios romanos, para utilizarlos como templo y en este sentido se utiliza hoy la denominación, tanto desde el punto de vista arquitectónico, como religioso.
La basílica romanaEn Roma apareció la basílica hacia el siglo II adC. Era un edificio dedicado a transacciones comerciales o, más ordinariamente, a la administración de justicia; también se utilizaba como lugar de reunión de los ciudadanos para tratar asuntos comunes. En cuanto a su concepción arquitectónica, se trataba de una gran sala rectangular compuesta por una o más naves (siempre en número impar); en este segundo caso, la central era más ancha y alta y estaba soportada por columnas. La diferencia de alturas se aprovechaba para abrir huecos de iluminación en la parte alta de los muros. En uno de los extremos de la nave principal existía una exedra o ábside, donde se instalaba la presidencia, mientras que la entrada se efectuaba por el extremo opuesto a través de un pórtico. En ocasiones, la puerta de acceso también podía situarse en el centro de uno de los lados mayores. Como norma general la techumbre era plana y la cubierta a dos aguas, aunque hubo alguna, como la de Majencio que tenía bóvedas de arista.
Las basílicas del Foro romano- Basílica Porcia: fue construida en 184 adC por Marco Porcio Catón, «Catón el Viejo».
- Basílica de Majencio: una de las más espléndidas y uno de los edificios más importantes de su tiempo, fue iniciada por el emperador Majencio entre los años 307 y 310 y acabada por Constantino después de 313. Se singulariza por disponer de cubierta abovedada de arista.
- Basílica Emilia: construida por el censor Emilio Lépido en 179 adC.
- Basílica Juliana: terminada por Augusto.
- Basílica Opimia: construida por el cónsul Opimio en 169 adC.
- Basílica Sempronia: construida por el censor Marco Sempronio Graco en 169 adC
La basílica cristianaTras el edicto de Milán de 313 promulgado por Constantino el Grande (313–337) el Imperio Romano acepta oficialmente la religión cristiana. A partir de entonces los cristianos utilizan la tipología arquitectónica basilical para la construcción de los nuevos templos. En el ábside se coloca el altar y en torno a él se disponen los oficiantes. Delante, en el presbiterio, se sitúan los presbíteros, mientras que los fieles ocupan el resto de la nave o naves. En las iglesias de planta basilical no existe transepto y, por tanto, tampoco crucero. Aunque inicialmente los templos cristianos seguían las pautas constructivas de las basílicas, pronto dieron paso a otras formas, como la planta de cruz latina o la de cruz griega, que se generalizaron sin que por ello desapareciera la forma basilical.
La basílica litúrgicaCon independencia de su trazado arquitectónico, una iglesia puede titularse «Basílica» por prerrogativa del papa. Así, en sentido litúrgico, son basílicas todas aquellas iglesias que, por su importancia, por sus circunstancias históricas, o por aspectos de cierto relieve, obtengan ese privilegio papal. Se distinguen las basílicas mayores y las basílicas menores.
Basílicas mayoresEn principio se llamaron así a siete de las basílicas con que contaba Roma. Eran éstas:
- Basílica de San Juan de Letrán
- Basílica de Santa María la Mayor
- Basílica de San Pedro del Vaticano
- Basílica de San Pablo Extramuros
- Basílica de San Sebastián de las Catacumbas
- Basílica de San Lorenzo Extramuros
- Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén
Las cuatro primeras siguen siendo hoy las llamadas basílicas mayores y se caracterizan, entre otras cosas, porque en su altar («altar papal») sólo puede oficiar el papa.
Basílicas menoresLo son, por exclusión, todas las demás. En España pueden mencionarse por vía de ejemplo:
- Basílica de Nuestra Señora del Pilar, en Zaragoza
- Basílica del Monasterio de El Escorial, en las proximidades de Madrid
- Basílica de Montserrat, cerca de Barcelona
- Basílica de Guadalupe, en Cáceres.
- Basílica de Santa Maria, en Mataró cerca de Barcelona