La Basilica de Santa María del Prado está situada en la localidad de Talavera de la Reina, en la provincia de Toledo, EspañaEl edificio era una ermita a las afueras de la población, pero ya en tiempos de Felipe II debía de ser tal su magnificencia que este rey se refiere a ella como la 'reina de las ermitas'. Es un edificio barroco y renacentista, cuyo mayor atractivo se encuentra en su decoración cerámica. Ha llegado a ser denominada la "Capilla Sixtina de la Cerámica".
La cerámica decora los zócalos del interior de las naves laterales y está fechada en el siglo XVII, época en la que la cerámica talaverana goza de gran fama a nivel nacional y en las colonias de América. Los mótivos representados en los azulejos son las genealogías de Cristo y de San Juan Bautista según la Biblia. Además, ornamentan los muros del atrio de entrada y uno de los lados de la capilla mayor valiosos azulejos del siglo XVI pertenecientes a parroquias talaveranas ya desaparecidas.
Los diseños han sido relacionados por expertos con aprendices de el Greco, por los rasgos estilizados y expresiones de los personajes representados en las genealogías ya mencionadas del interior del templo.
Además, la arquitectura y la importancia del edificio son dignas de mención. Por su ubicación a la entrada de la ciudad para los viajeros de ciudades relevantes como Madrid o Toledo que se dirigian a otros puntos de la geografía española, ha sido conocida y mencionada por algunos personajes ilustres. Algunos reyes como Felipe II o Felipe V la conocieron al pasar por Talavera, ya que la ciudad está en un cruce de caminos.
La basílica alberga la imagen de la Virgen del Prado, patrona de Talavera.